Aquel que se atreve a elevarse,
no solo en su fuerza, sino en su vulnerabilidad,
esqueleto y piel, corazón abierto,
arriesga lo que tiene, lo que es.
Entregar el cuerpo no es mostrar,
sino dejarse ver sin reservas,
impactar más allá de lo superficial,
ser valiente en la sencillez de ser.
Desde el primer suspiro,
el cuerpo nace sin pudor ni miedo,
buscando en su fragilidad
la verdadera fortaleza.
Regresar a esa pureza,
a esa apertura sin temor,
es reencontrar en la entrega
la valentía que todo corazón atesora.
Porque en soltar, en confiar,
se revela la mayor osadía:
una historia de amor sin dobleces,
la genuina fuerza de estar…
sin nada que ocultar.
Destino
Segundo Rebolini
Me alegra que aquel grillo me revele su concierto..
Entre chapa, metal y fuego se cría un gran corazón.
Tal vez me sienta inmediatamente poseido por el espejado horizonte..
Escucho un silbido del Don, esquivo verso usurero, mi destino estaqueado de viento austero, en mi añejo bagaje llevo..
Cuando rechinen antiguas puertas de aquel rancho, sabre que mi balada está acabando.. mi cimarrón ya será canción.. rajando la tierra me fui pa’l sol..
Carrusel de Marionetas
Felipe Ferrer
Gira el carrusel,
rostros prestados giran con él.
Risas pintadas, miedos tapados,
verdades hundidas tras plásticos falsos.
Sólo el que se atreva a bajarse
conocerá su propio reflejo.
El Frío Húmedo
Patricio Cianciaruso
Recorre las entrañas profundamente. Susurra melancolías y revive recuerdos pasados. Inquieta a las inquietudes.
Su sensación es de malestar constante. De estar. De sentir. De vivir. De respirar.
Congela tus emociones.
Congela tus pensamientos.
Congela tu creatividad.
Todavía se busca la cura. Algunos creen que empeorará. Dícese ser que se apoderará de la mente.
Lo cierto es que el único biótico potable para este fenomenal fenómeno es el ser humano.
El calor, la determinación y fermentación del mismo. La unión de todos.
Pero qué lejos estamos.
Procederá a apoderarse mentalmente de nosotros.